• Fase 1

    Contractualización y puesta en marcha

    La franquicia es un modo de comercialización y colaboración entre dos actores (franquiciado y franquiciador) que se basa en un contrato oficial reconocido en todo el mundo. El franquiciador debe cumplir varias obligaciones en cuanto a la comunicación de información y el respeto de los procedimientos. Así mismo, el franquiciado que desee formar parte de una red de franquicias y, de este modo, disfrutar de las ventajas de la misma debe someterse también a un contrato. Esta es la primera etapa del proceso.

    Tras la aprobación del documento de información precontractual y el contrato, se ayuda al franquiciado con la búsqueda de un local y en el proceso de negociación con los socios financieros para la obtención de un préstamo.

    Una vez se ha identificado el local, la franquicia ha dado su visto bueno al mismo y se ha conseguido la financiación, ya puede comenzar el desarrollo operativo del proyecto. Esta es la segunda gran etapa.


  • Fase 2

    Pliego de condiciones del local, encargo de equipamiento, contratación, formación

    La oficina de equipamiento de la franquicia elabora el pliego de condiciones, distribución y obras, el cual recoge una serie de documentos técnicos, administrativos y financieros.

    Tras el visto bueno por parte del franquiciado del socio que realizara las obras, comienza la construcción, bajo la dirección y seguimiento de la oficina de equipamiento de la franquicia.

    Cabe esperar una duración de 5 a 7 semanas.

    Durante este periodo, el franquiciado recibe la ayuda de la franquicia para gestionar los pedidos de equipamiento, la contratación, la formación y todo el conjunto de acciones necesarias para una puesta en marcha eficaz y lo más optimizada posible.

    La formación dura 4 semanas y tiene lugar en la sede de la franquicia.

    Una vez finalizadas estas acciones, la oficina de equipamiento verifica las obras, y ya se puede abrir el centro de manera oficial.


  • Fase 3

    Apertura y puesta en marcha operativa

    Una persona encargada de la asistencia a la apertura estará presente durante la semana de apertura. Además de comunicarse a la prensa, se realizará una campaña de captación de clientes como dispositivo de lanzamiento para dar visibilidad al centro y adquirir nuevos clientes.

    A partir de ahí, el franquiciado recibirá apoyo durante toda su actividad, a través de las visitas frecuentes de su animador de zona correspondiente, así como por el asesoramiento permanente y global que recibirá desde la sede de la franquicia.

    Ahora forma parte de la red de la franquicia y se convierte, como los demás franquiciados, en parte interesada.